FreelanceSwitch es, sin duda alguna, uno de los mejores blogs que leo a diario. En él siempre hay buenos consejos para los que, como es mi caso, trabajamos de forma independiente. Hace ya unas semanas publicaron un muy buen artículo titulado “3 tips for making deadlines your friend”, el cual estaba basado a su vez en un artículo de Freelance Folder, otro excelente blog.
En ambos artículos se daban claves para aprovechar los plazos de entrega y aumentar la productividad del profesional freelance. Básicamente, estas claves eran:
1. Fija expectativas para ti mismo.
Sé realista a la hora de establecer los plazos y ten en cuenta si serás capaz de cumplirlos. No te comprometas si no estás seguro de que podrás.
2. Prioriza tu trabajo.
Aprende a balancear tu carga de trabajo, intenta asignar niveles de preferencia a cada una de las tareas (si trabajas simultáneamente con más de un cliente). Siempre habrá clientes más flexibles que otros y debes gestionar eso de forma inteligente.
3. Mantente al día de fechas y ocasiones especiales.
Ten muy presente el calendario, de forma que puedas preveer periodos de tiempo en los que dispones de menos tiempo para trabajar, ya sea por asistir a una cita con unos amigos, una boda, etc.
4. Analiza tus logros cada día.
La organización es esencial para cumplir con los plazos. Después de cada jornada, dedica unos minutos a comprobar si has cumplido las tareas que te habías propuesto para ese día, prepara los objetivos del día siguiente, etc. Además te ayudará a ver los problemas que te quitan más tiempo, analizarlos y conseguir ser más productivo.
5. Intenta trabajar sólo 5 días a la semana.
Aunque tengas la posibilidad de hacerlo más días, intenta no ocupar todo el tiempo en el trabajo. Tómate tus descansos, desconecta el fin de semana.
6. No temas a los plazos de entrega.
Sin plazos de entrega es fácil distraerse y convertir un proyecto de una semana en un proyecto de dos semanas (o más). En la mayoría de los casos, trabajar de forma más eficiente significa tener la posibilidad de aceptar más trabajos, lo que a su vez significa más dinero. Hay que intentar ver los plazos de entrega como una herramienta que ayude a ser más productivos, no como una espada de Damocles preparada para caer.
7. Establece un plazo de entrega “falso” para ti mismo.
Una buena práctica es “engañarse” a si mismo estableciendo un plazo de entrega de un par de días antes del real. Eso provoca que trabajes más rapidamente sin la presión del último minuto. Además, en caso de que no cumplas con esa fecha “falsa”, siempre tienes un colchón de un par de días para llegar a la meta real.
8. Establece plazos de entrega a tus clientes.
Uno de los mayores inconvenientes a los que nos enfrentamos día a día es el hecho de que los clientes no entreguen determinada información necesaria para acabar nuestro trabajo. Por eso, es importante aclarar con el cliente éste tipo de situaciones. Una buena práctica es comunicarle que “para poder terminar el trabajo en el plazo de entrega determinado, es necesario recibir A, B y C del cliente en la fecha tope X”. Puede no ser muy elegante, pero a la hora de buscar responsabilidades si el proyecto no llega a buen término, nadie podrá decir que es gracias a tu procrastinación.
My two cents: Para mi tiene gran importancia la organización. Particularmente, suelo dividir el trabajo una serie de tareas intermedias (milestones), de forma que tengo más controlado el tiempo. Además, ir cumpliéndolas me anima a seguir el ritmo y ver más cerca el objetivo a cumplir. ¿Y tú, tienes algún truco?
Todavía estoy flipado con el Mixtura Lab que dio Mariano Klein hace unas semanas. Si todavía no lo has visto, de verdad que te recomiendo que le eches un vistazo. Pero si eres de los que no tienen una horita libre para ver el vídeo, a continuación detallo las 10 reglas para tener éxito en Internet que Mariano ilustró en una parte de su presentación. Toma nota.
(Entender a) El protagonista. Es fundamental saber a quién nos vamos a dirigir a la hora de vendernos, además de tener muy en cuenta y aprovecharnos de la figura del “early adopter”, tal como hace, por ejemplo, Apple.
Respetar las normas. Hay que ir a por la audiencia, pero con cuidado, ya que en Internet estamos “jugando fuera de casa”.
Paciencia. La difusión de Internet no es inmediata, normalmente tenemos que esperar a que los motores de búsqueda “propaguen” nuestro producto por la red. Por ello, nuestro objetivo será fidelizar a partir de los contenidos.
Conversar. El camino del éxito pasa por generar contenidos de calidad y fomentar la participación. Muy bueno es el ejemplo del spot de Cadbury con el gorila, que produjo decenas de réplicas, lo que multiplicó el efecto inicial.
No interrumpir. Debemos conseguir que la gente venga a divertirse a nuestro sitio, y no incomodarlos con banners y toneladas de publicidad. Dejando de lado que, debido a fenómenos como la “ceguera a los banners”, esto resulta inútil, puede generar aversión a nuestro sitio, provocando el efecto contrario al que se desea.
No engañar. Además de que no es ético, no es beneficioso para tu propia imagen. Un ejemplo es la avalancha de críticas que recibió la campaña viral “todoloquequieropornavidadesunapsp”, de Sony.
Escuchar. Pocas marcas escuchan, sólo hablan. Por eso, hay que dedicar más tiempo a escuchar que a hablar. Un ejemplo claro es la iniciativa de RTVE con la votación en MySpace en la que Rodolfo Chikilikuatre salió elegido para ir a Eurovisión.
Experimentar. Hay que aprovechar las nuevas tecnologías, investigar. Como por ejemplo en el área del Mobile-Marketing, un mercado amplísimo todavía por explotar. No hay que dejar escapar la oportunidad de que ya hay más teléfonos móviles que televisores en el mundo.
Regalar. Estamos acostumbrados a no pagar por nada, o por casi nada, sobre todo en Internet, así que deja de cometer el error de querer cobrar por todo. No funciona.
Entretener. La gente en Internet busca información, pero sobre todo busca entretenimiento. ¿Por qué no se lo das tú?.
Ahora a ponerlas en práctica. Seguro que no fallas.
Esto es lo que recomienda Luis Villa en su crónica del From Business To Buttons. Por un lado estoy de acuerdo con él, pero reconozco que mi nivel de inglés aún no llega para escribir en esa lengua. Pero por otra parte, creo también que nuestro mercado necesita “enriquecerse” con autores en Español, hace falta más contenido para que la cosa siga avanzando.
De cualquier forma, es bueno acostumbrarse a la lectura (por lo menos) de textos escritos en el idioma de Shakespeare.
En cuanto a la iniciativa, en los últimos días se han dedicido a pasarse al inglés algunas voces importantes del sector. Primero fue Javier Cañada, ahora Juan Leal… y yo me pregunto, Who’s next?
Es posible que todo esto provoque que la frecuencia de anotaciones en dosmilmastres se vea reducida (sí, todavía más), pero intentaré no abandonarlo, ya que tengo un cariño especial por este proyecto.
Sobra decir que cualquier comentario, sugerencia, crítica al respecto de mi nueva web será muy bien recibida, necesito todo el feedback posible. :)
En dosmilmastres se escribe acerca de la facilidad de uso, la interacción entre las máquinas y el hombre, el acceso a la información, y también de cualquier otra cosa, relacionada o no, que se le antoje a su autor, fer torres, que escribe, por el momento, desde Oviedo, Asturias.