Ayer día 20 de agosto de 2008, el vuelo JK5022 de Spanair con destino a mi isla, Gran Canaria, sufrió un aparatoso accidente cuando intentaba despegar del aeropuerto de Madrid-Barajas, al incendiarse uno de los motores y precipitarse al suelo, provocando más de 150 víctimas mortales y numerosos heridos que, todavía hoy, luchan por sobrevivir.
No tengo palabras para describir lo que sentí en el momento de conocer la noticia, y tampoco para describir lo que todavía siento hoy. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero no creo que hoy mil imágenes den para describir lo que pudieron pasar esas personas que viajaban, seguramente, a disfrutar del sol grancanario.
Todo mi apoyo, desde aquí, a los familiares y amigos de esas víctimas. D.E.P.
Vaya desgracia, lo siento muchísimo. Un abrazo a todos y me alegra mucho saber que estás bien.
Muchas gracias, Alberto. La verdad es que en momentos como éste te replanteas muchas cosas. Un abrazo también para ti.